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Violencia contra las mujeres al alza en todo México

Desde hace 18 años, cada 25 de noviembre la Organización de las Naciones Unidas (ONU) nos propone -y recuerda- combatir y erradicar todo tipo de violencia contra la mujer. Sin embargo, en México las cifras avanzan en sentido contrario al propósito del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

De acuerdo con datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 66% de las mexicanas de 15 años y más (30.7 de 46.5 millones de mujeres), han experimentado alguna vez en su vida un acto de violencia de cualquier tipo ya sea emocional, física, sexual, económica, patrimonial o discriminación laboral, ejercida por diferentes agresores como la pareja, esposo o novio, algún familiar, compañero de escuela o de trabajo, autoridad escolar o laboral, o por amigos, vecinos o personas conocidas o extrañas.[1]

Asimismo, alrededor de 21 millones de mexicanas (44.8%), ha señalado que al menos una de las agresiones de la que fue víctima ocurrió en los 12 meses anteriores a la encuesta del INEGI, entre octubre de 2015 y octubre de 2016.

De este casi 45% de mujeres, 31% refirió haber sido violentada emocionalmente, 23% mencionó haber padecido algún tipo de intimidación, hostigamiento, acoso o abuso sexual, que van desde señalamientos obscenos, persecución, intimidación y propuestas de tipo sexual, manoseos sin consentimiento, hasta violaciones.

En menor medida, el 17% de mujeres afirmó haber sufrido violencia económica y/o patrimonial o discriminación en el trabajo, y 13% admitió haber sido violentada físicamente. En México, la violencia física contra las mujeres tiene un amplio espectro el cual puede ir desde un empujón, jalón de cabello, golpes, amenazas, intentos de asesinato hasta heridas que consumen el crimen.[2]

Y, en el grupo de mujeres que fue agredida alguna vez en su vida (66%), las violaciones que predominan también son los emocionales y sexuales. En general, estos tipos de ataques han tenido un incremento desde 2006 cuando el INEGI realizó la primera Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH). Cabe señalar que la clasificación de violencia en el que se observa un mayor aumento es en el tipo físico, pasando de 23.6% en 2006 a 34% en 2016.

En lo referente al tipo de agresores, el INEGI agrupa la violencia contra las mujeres en tres categorías: violencia de pareja, de otros agresores (violencia en la escuela, trabajo, comunitaria, familia) y discriminación en el trabajo.

Dicha clasificación nos permite observar que del 66% de mujeres víctimas de algún tipo de abuso (incluyendo la discriminación) en algún momento de su vida, el 22% mencionó haber sido atacada por la pareja y por otros agresores, 20% dijo haber sufrido agresiones de una persona distinta a su pareja, 13% fue violentada solo por su pareja, 10% afirmó haber recibido ataques de su pareja y/o de otro victimario distinto además de haber sido segregada en el trabajo, y solo el 2% dijo haber sido discriminada laboralmente por haberse embarazado.

Respecto al porcentaje de mujeres que han sido agredidas en el periodo de tiempo cercano a la ENDIREH 2016, el 16% mencionó que ha sido violentada por otro agresor distinto a la pareja, 12% dijo que solo ha recibido ataques de su pareja, 9% señaló que ha sido víctima de la pareja y de otros agresores, 6% indicó ser atacada por la pareja, por otras personas además de ser discriminada laboralmente, y 2% aseguró ser discriminada en su lugar de trabajo.

Toda esta información evidencia que la violencia contra las mujeres en México es una práctica social extendida y en algunos casos tolerada o asumida como “normal” tanto por las víctimas como por los agresores ya que, en todas las entidades federativas hay registros de agresiones de tipo emocional, sexual, físico y/o económico contra más de la mitad de las habitantes de cada uno de los 32 estados que constituyen el país.

Ciudad de México (79.8), Estado de México (75.3), Jalisco (74.1), Aguascalientes (73.3), y Querétaro (71.2) son las entidades donde la proporción de violencia de género es mayor al 70%. Chiapas (52.4), Campeche (53.6), Baja California Sur (55.4), Tabasco (55.8), y San Luis Potosí (56.7) son estados donde la tasa de violencia contra las mujeres es menor, no obstante, en ninguna entidad la prevalencia está por debajo del 50%.

Con respecto a la expresión más brutal de la violencia, el INEGI reporta que en 2016 se registraron 2,813 asesinatos de mujeres, 430 casos más que en 2015 lo que equivale a un aumento del 18.4%, y representa el incremento en el promedio de siete a ocho mujeres asesinadas diariamente.

Cabe señalar que esta cifra es la más alta que se haya registrado en los últimos 27 años por encima de lo contabilizado en 2011 (2,693) y 2012 (2,764), que fueron los años donde se presentaron la mayor cantidad de homicidios en el país (27,213 en 2011 y 25,967 en 2012). En total, durante el periodo de 1990 a 2016 se registraron 428 mil 574 homicidios, 11% de las cuales fueron contra mujeres.

En lo particular, ocho entidades registraron las tasas de homicidios más altas de los últimos 27 años: Colima, Guerrero, Zacatecas, Morelos, Michoacán, Guanajuato, Tabasco y Ciudad de México. Lo primeros cinco estados no solo tienen los niveles más altos de asesinatos de mujeres, sino que también rebasaron sus estadísticas de homicidios y, en el caso de las últimas tres entidades –Ciudad de México, Guanajuato y Tabasco- solo se observaron las cifras más altas de su historia reciente.

Otra de las características importantes a observar en el análisis de la violencia extrema es la edad. Del total de los asesinatos de mujeres ocurridos en 2016, el 42.4% corresponde a mujeres de menos de 30 años. En Chiapas, Baja California, Estado de México, Puebla, San Luis Potosí, Tamaulipas, Sonora, Chihuahua, Nuevo León, Nayarit, Michoacán, Colima y Zacatecas (13 de las 32 entidades que conforman el país), este porcentaje quedó rebasado.[3]

 

Para hacer frente a esta grave situación y tratar de garantizar la seguridad de mujeres y niñas, desde el 2015, distintos colectivos, activistas y familiares de víctimas de feminicidios han solicitado al gobierno mexicano activar Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) en varios municipios o en entidades enteras donde las agresiones contra mujeres y sobre todo los asesinatos han rebasado los registros.

La AVGM se declaró por primera vez en el Estado de México y a partir de ahí se ha replicado en otras entidades. El gobierno ha declarado alertas en 12 de los 32 estados que conforman el país, sin embargo, solo en algunos de los municipios de cuatro de los ocho estados en situación crítica (Colima, Guerrero, Michoacán y Morelos), se han activado dichas alertas. En dos entidades (Guanajuato y Tabasco) la solicitud de AVGM se declaró no procedente, es decir, se decidió no emitir emergencia alguna, y en los dos estados restantes (Zacatecas y CDMX) la petición de AVGM está vigente o en trámite.[4] Mientras que, en Chihuahua y Tamaulipas, estados donde los índices de violencia y homicidios también son altos, no se ha solicitado aplicar la alerta de género.

No obstante, el constante incremento de los delitos contra las mexicanas, la escasez de resultados en las pesquisas, la negativa de las autoridades de tipificar como feminicidios los asesinatos de mujeres y, la impunidad y corrupción que prevalecen en la mayoría de las investigaciones, y la violencia que persiste en contra de las mujeres han cuestionado la efectividad de las alertas de género.[5]

Pese a las dudas que existen sobre el trabajo gubernamental al aplicar la AVGM, en fechas recientes, organismos no gubernamentales y organizaciones civiles como el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), Justicia Pro Persona, el Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vittoria y madres de víctimas de feminicidios demandaron una Alerta de Género con “un alcance mayor” para la Ciudad de México, donde de violencia contra las mujeres se ha incrementado hasta volverse alarmante.

El OCNF señala que de noviembre de 2016 a mayo de este año se han registrado 101 asesinatos y 800 desapariciones de mujeres en la CDMX. Coyoacán, Xochimilco, Tlalpan, Gustavo A. Madero, Iztapalapa y Cuauhtémoc son las delegaciones con mayor incidencia.[6]

Esta información aunada a la percepción de inseguridad que siente el 78% de las capitalinas al vivir y/o transitar en la ciudad[7], y a la afirmación de agresión sexual por el 60% de ellas[8] ponen en tela de juicio las estrategias de seguridad y las políticas de vanguardia de la CDMX en el tema.

 

Conclusión

Este aumento de la violencia -en general y en específico- contra las mexicanas refleja la ineficacia de las estrategias y políticas gubernamentales de protección a la ciudadanía, y deja pendiente para el otro año la disminución de la violencia contra la mujer.

Se sabe que el 2018 será un año electoral donde el problema de la violencia de género será clave para la mayoría de los(as) candidatos(as) que aspiren a un cargo de elección popular ya que gran parte de los votos que reciban dependen de las mujeres, las cuales conforman el 52% de la lista nominal de electores.[9]

Es así como todo aquel o aquella que aspire a ganar una elección y gobernar una demarcación debería tener como prioridad y reto el garantizar la seguridad de las mujeres y -de ser posible- erradicar la violencia contra ellas, para regresarles la sensación de seguridad que han perdido a lo largo de los años.


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[1] Estadísticas a propósito del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (25 de noviembre). http://www.beta.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2017/violencia2017_Nal.pdf

[2] Clasificación del INEGI en la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), 2016. http://internet.contenidos.inegi.org.mx/contenidos/productos/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/nueva_estruc/promo/endireh2016_presentacion_ejecutiva.pdf

[3] Estadísticas a propósito del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (25 de noviembre). http://www.beta.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2017/violencia2017_Nal.pdf

[4] Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres. Acciones y programas del Instituto Nacional de las Mujeres. https://www.gob.mx/inmujeres/es/acciones-y-programas/alerta-de-violencia-de-genero-contra-las-mujeres-80739

[5] Alerta de Género no funciona en México: 7 mujeres son asesinadas al día, dice Amnistía. Sin embargo, 6 de agosto de 2016. http://www.sinembargo.mx/06-08-2016/3074826

[6] Persiste impunidad a 20 meses de feminicidio en CDMX #JusticiaParaMarlen. Aristegui Noticias, 23 de noviembre de 2017. https://aristeguinoticias.com/2311/mexico/justiciaparamarlen-impunidad-a-20-meses-del-feminicidio-en-cdmx/?utm_source=hootsuite&utm_medium=redes&utm_campaign=aristeguinoticiasredes

[7] Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2016. http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/boletines/2016/especiales/especiales2016_09_04.pdf

[8] Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), 2016. http://internet.contenidos.inegi.org.mx/contenidos/productos/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/nueva_estruc/promo/endireh2016_presentacion_ejecutiva.pdf

[9] Estadísticas Lista Nominal y Padrón Electoral. INE (último corte hecho el 16 de junio de 2017).  http://portalanterior.ine.mx/archivos3/portal/historico/contenido/Estadisticas_Lista_Nominal_y_Padron_Electoral/


Numeralia sobre la diabetes en el mundo, en México, y en la CDMX

En el mundo

  • A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud estima que el número de personas adultas con diabetes se ha cuadriplicado de 108 millones en 1980 a 422 millones en 2014.
  • Asimismo, la prevalencia de la diabetes en adultos (mayores de 18 años) se ha duplicado, al pasar del 4.7% en 1980 al 8.5% en 2014. La proporción de personas enfermas ha aumentado con mayor rapidez en países con bajos y medianos ingresos.[1]
  • Las tasas más elevadas de prevalencia de la diabetes corresponden a Belice (12.4%) y México (10.7%). Managua, Ciudad de Guatemala y Bogotá mantienen tasas de alrededor del 8 al 10%.
  • Estados Unidos representa una prevalencia del 9.3%, y alcanza una proporción del 16% en la frontera con México.
 
  • En 2015, la diabetes fue la causa directa de 1,6 millones de muertes en todo el mundo. De continuar esta situación, la OMS prevé que la diabetes podría ser la séptima causa de mortalidad a nivel global.
  • Actualmente, hay 199 millones de mujeres que viven con diabetes y se estima que esta cifra puede aumentar hasta los 313 millones para 2040.[2]
  • Dicha enfermedad es la novena causa de muerte entre mujeres de todo el mundo, y anualmente deja sin vida a 2.1 millones de ellas.
  • Más de 60 millones de mujeres con diabetes -dos de cada cinco- se encuentran en edad reproductiva. Las mujeres con diabetes tienen más dificultades para concebir y corren un mayor riesgo de mortalidad y morbilidad tanto maternal como infantil.[3]
  • La diabetes tipo 2 es la más común y representa más del 90% de los casos en el mundo.
  • Todos los tipos de diabetes (tipo 1, tipo 2 y gestacional) pueden provocar complicaciones en diversas partes del organismo e incrementar el riesgo de muerte prematura.[4] Las consecuencias más frecuentes de esta afección son el daño al corazón, a los vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios.
  • Los adultos con diabetes tienen un riesgo 2 a 3 veces mayor de infarto al miocardio y accidente cerebrovascular.
  • La neuropatía -de los pies- combinada con la reducción del flujo sanguíneo incrementan el riesgo de varices, úlceras de los pies, infecciones y, en última instancia, de amputaciones.
  • La insuficiencia renal y el 2.6% de los casos mundiales de ceguera son consecuencia de la diabetes.[5]

En México

  • México es el primer país que declara una emergencia epidemiológica por la diabetes, una enfermedad que no es transmisible o contagiosa.
  • Tras la alerta epidemiológica, el número de pacientes por la diabetes mellitus tipo 2 se incrementó en un 9.7%. Más de la mitad de estos pacientes no tiene control de su nivel de glucosa, ni cuenta con medicamentos y pruebas.
  • El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, en el caso de la diabetes Tipo 1 realizó 2 mil 250 diagnósticos en 2016, y este año van 2 mil 96 casos.
  • En relación con la diabetes Tipo 2, hace un año, el sistema de vigilancia reportó 307 mil 247 casos. Actualmente, se registran 335 mil 134 personas con dicha afección, 27 mil 887 mexicanos y mexicanas más que en 2016.[6]
 
  • También es el país latinoamericano con el mayor número de decesos por dicho padecimiento. En 2016, se registraron 87 mil muertes por diabetes y otros 110 mil 700 deceso atribuidos a la hiperglucemia (altos niveles de glucosa en sangre).[7]
  • Cerca de un 14% de los fallecimientos en el país se debe a esta afección crónica. Este dato hace de la diabetes la cuarta causa de muerte en el país.
  • El actual titular de la Secretaría de Salud (Ssa), José Narro Robles, califica de “grave problema” el incremento de los decesos por diabetes, ya que el año pasado se contabilizaron 7 mil muertes más que en 2015.[8]
  • La OMS registró en 2016 el deceso de 46 mil 300 mujeres de más de 30 años, de igual forma contabilizó la muerte de 40 mil 700 hombres en el mismo rango de edad.
  • Desde el 2000, la diabetes mellitus es la primera causa de muerte entre las mujeres y la segunda entre los hombres.[9]
  • El Observatorio Mexicano de Enfermedades No Transmisibles (OMENT) notificó que el 53.4% de 1 millón 12 mil 265 pacientes diabéticos diagnosticados no cuentan con un registro de medición de glucosa en el último año.[10]

En la Ciudad de México (CDMX)

  • La más reciente encuesta en vivienda de Delphos-NU muestra que el 14% de los capitalinos padece diabetes o afirma tener la afección. Asimismo, el 47% de los entrevistados en la CDMX menciona tener o conocer un familiar con el mismo padecimiento.
  • Respecto al conocimiento y seguimiento de la afección, ocho de diez capitalinos asegura haberse realizado -alguna vez- estudios para conocer su presión arterial (83%), sus niveles de colesterol (81%), y de glucosa (81%). En un porcentaje menor, la mitad de los entrevistados (53%) también afirma haberse realizado estudios para conocer si está enfermo o no de diabetes.
  • En lo referente a los factores de riesgo que aumentan las posibilidades de desarrollar diabetes; el 86% de los capitalinos considera que la obesidad es una de las variables que propician la afección.
  • Otro 82% cree que el no alimentarse sanamente, así como la falta de actividad física o ejercicio detonan la diabetes.
  • En menor medida, el 79% de los habitantes de la CDMX opina que la diabetes se desarrolla por factores hereditarios.
  • Y, pese a que expertos han desmentido las posibilidades de contraer diabetes por un susto, el 61% de los capitalinos continúa creyendo que un sobresalto o un espanto puede provocar directamente la afección.
  • Finalmente, solo un 3% de entrevistados mencionó que la diabetes es una enfermedad que se adquiere por contagio.[11]

Los datos están actualizados hasta el día de hoy, 14 de noviembre, en las siguientes fuentes:

Nota descriptiva, DIABETES. Centro de prensa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), noviembre de 2017. Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs312/es/

Fundación Mexicana de Diabetes, A.C. Disponible en: http://fmdiabetes.org/mujeres-diabetes-1/http://www.fundaciondiabetes.org/general/articulo/206/dia-mundial-de-la-diabetes-2017-mujeres-y-diabetes

Contra la diabetes, dieta saludable y ejercicio. Naciones Unidas, 14 de noviembre de 2017. Disponible en: http://www.un.org/es/events/diabetesday/

Diagnósticos de diabetes crece 10 por ciento en México. LOPEZDORIGA Digital, 12 de noviembre de 2017. Disponible en: https://lopezdoriga.com/vida-y-estilo/diagnosticos-de-diabetes-crece-10-por-ciento-en-mexico/

Perfiles de los países para la diabetes, 2016 de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Disponible en: http://www.who.int/diabetes/country-profiles/mex_es.pdf?ua=1

En un año murieron 7 mil personas más por diabetes. La Jornada, 13 de noviembre de 2017. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2017/11/13/sociedad/037n2soc

Diabetes en México. Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). Disponible en: https://www.insp.mx/avisos/3652-diabetes-en-mexico.html

Delphos-NU, encuesta en vivienda realizada en la Ciudad de México / 400 casos / error (+/-) 4.9% / del 7 al 12 de octubre de 2017.


contacto@delphos.nu

[1] Nota descriptiva, DIABETES. Centro de prensa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), noviembre de 2017. http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs312/es/

[2] Fundación Mexicana de Diabetes, A.C. Infografías. http://fmdiabetes.org/mujeres-diabetes-1/

[3] Fundación Mexicana de Diabetes, A.C. http://www.fundaciondiabetes.org/general/articulo/206/dia-mundial-de-la-diabetes-2017-mujeres-y-diabetes

[4] Contra la diabetes, dieta saludable y ejercicio. Naciones Unidas, 14 de noviembre de 2017. http://www.un.org/es/events/diabetesday/

[5] Nota descriptiva, DIABETES. Centro de prensa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), noviembre de 2017. http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs312/es/

[6] Diagnósticos de diabetes crece 10 por ciento en México. LOPEZDORIGA Digital, 12 de noviembre de 2017. https://lopezdoriga.com/vida-y-estilo/diagnosticos-de-diabetes-crece-10-por-ciento-en-mexico/

[7] Perfiles de los países para la diabetes, 2016. Organización Mundial de la Salud (OMS). http://www.who.int/diabetes/country-profiles/mex_es.pdf?ua=1

[8] En un año murieron 7 mil personas más pro diabetes. La Jornada, 13 de noviembre de 2017. http://www.jornada.unam.mx/2017/11/13/sociedad/037n2soc

[9] Diabetes en México. Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). https://www.insp.mx/avisos/3652-diabetes-en-mexico.html

[10] Diagnósticos de diabetes crece 10 por ciento en México. LOPEZDORIGA Digital, 12 de noviembre de 2017. https://lopezdoriga.com/vida-y-estilo/diagnosticos-de-diabetes-crece-10-por-ciento-en-mexico/

[11] Delphos-NU, encuesta en vivienda realizada en la Ciudad de México / 400 casos / error (+/-) 4.9% / del 7 al 12 de octubre de 2017.


Hacinamiento y violencia agudizan la crisis de seguridad en cárceles

En el país se estima que existen 173 personas privadas de su libertad o encarceladas por cada 100 mil habitantes. Esta tasa es mayor en Nayarit (573), Baja California (378), Sonora (367), Durango (329), y la Ciudad de México (323). Dicho cálculo es menor en entidades como el Estado de México (145), y Tlaxcala (54).

Hasta julio del año pasado, la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) reportó una población de 233 mil 469 personas presas, conformada mayoritariamente por varones (95%), y por un menor porcentaje de mujeres (5%). El 81% de esta población ha sido encarcelada por delitos del fuero común (robo, lesiones, daño en propiedad ajena, fraude, delitos sexuales, homicidio, falsificación entre otros), y 19% por crímenes del fuero federal (narcotráfico y otros delitos contra la salud, delitos electorales, delitos ambientales, contrabando, piratería, delitos en materia de derechos de autor, defraudación fiscal, entre otros).[1]

De acuerdo con datos de la misma CNS, uno de los principales problemas del sistema penitenciario es la sobrepoblación en 157 de los 379 centros que lo conforman. Es decir, 41% de las prisiones tiene una población de más de 24 mil personas reclusas por arriba de su capacidad.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), complementa esta información con la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (ENPOL) 2016, la cual detalla que durante el año en que se realizó dicho estudio cerca del 46% del total de la población encarcelada compartió su celda con más de cinco personas. Este porcentaje es mayor en Centros Estatales y Municipales (51.1%), sobre todo en los de Baja California, Estado de México, y Jalisco; mientras que, en Centros Penitenciarios Federales este porcentaje es mucho menor (4.5%).

El hacinamiento en el que se encuentran cerca de 24 mil prisioneros hace que se agudicen varios problemas dentro de los centros penitenciarios como el de seguridad. Continuando con la ENPOL 2016, a nivel nacional, solo el 19% de las personas privadas de su libertad menciona sentirse insegura al interior de las cárceles. Sin embargo, en entidades como el Estado de México (30%), Nuevo León (29%), y Ciudad de México (28%) la percepción de inseguridad es considerablemente alta.

Dicha apreciación aumenta en la medida en que se abordan problemas de seguridad específicos dentro de los centros penitenciarios. Por ejemplo, en términos de violencia el 32% del total de la población carcelaria entrevistada se siente vulnerable. Al desglosar esta opinión por entidades, el primer lugar lo ocupa nuevamente el Estado de México, ya que el 51% de los internos afirma sentirse violentado. En esta situación, Nuevo León queda en el quinto puesto con un 40% de personas privadas de la libertad que perciben violencia al interior de sus cárceles.

La ENPOL 2016 también arroja datos sobre el trato entre internos, así como entre éstos y los custodios. La media nacional obtenida muestra que el 25% de la población privada de la libertad tiene conflictos con compañeros de celda y/o custodios.

De estos, el 68% mencionó haber sido objeto de golpes, 24% indicó haber sufrido heridas con algún tipo de arma, y otro 22% dijo haber tolerado daños materiales por parte de sus compañeros de dormitorio y/o por los guardias.

No obstante, en las penitenciarías de 14 estados se reportan cifras por encima del promedio del país. Tal es el caso de los centros carcelarios del Estado de México, una de las tres primeras entidades donde las agresiones mencionadas se presentan con mayor frecuencia. De acuerdo con los presos que fueron entrevistados: el 82% ha recibido golpes, el 41% ha padecido heridas hechas por algún tipo de arma, y el 45% señala daños materiales.

De igual manera, a nivel nacional, un tercio de las personas presas (33%) también señaló haber sido víctima de conductas ilegales al interior del centro penitenciario en el que se encuentra. Los delitos más comunes o que más se mencionaron son: robo de objetos personales (89%), lesiones (25%), extorsión (20%), amenazas (18%), y delitos sexuales (5%).[2]

 

El manejo de los centros penitenciarios ha estado en el centro de la opinión pública en los últimos meses. Las cifras son claras y señalan las cárceles donde pueden manifestarse problemas debido a los actos de violencia que han estallado en diferentes centros del país.[3]

Por ejemplo, el pasado lunes 30 de octubre, se registró un motín en el penal de Chiconautla, municipio de Ecatepec en el Estado de México. La situación se originó debido a que hubo un intento de asesinato en contra del reo Luis Alberto González Nieto, conocido como “El Tatos”, quien fue trasladado a este centro luego de darse a conocer las prácticas de tortura y extorsión que llevaba a cabo en contra de otros internos del penal Neza Bordo.[4] Esta situación se ha dado después de un mes de que el gobernador Alfredo del Mazo ha asumido la gubernatura del estado.

Mientras que, tan solo en el caso de Nuevo León han ocurrió 10 motines desde que el gobernador Jaime Rodríguez asumió la gubernatura en 2015.

Como se puede ver, los centros administrados por los gobiernos estatales y municipales presentan mayor sobrepoblación, por lo que el reto para estos niveles de gobierno es mayor. Esta situación al interior de las prisiones se suma a las problemáticas que estos niveles de gobierno enfrentan en seguridad pública. El reto es mayor y avanza en dos frentes.


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[1]http://www.cns.gob.mx/portalWebApp/appmanager/portal/desk?_nfpb=true&_pageLabel=portals_portal_page_m2p1p2&content_id=810211&folderNode=810277&folderNode1=810281 y para ver el tipo de delitos http://www.oas.org/udse/cd_educacion/cd/Materiales_conevyt/VPLD/delitos.PDF

[2] La ENPOL incluye en delitos sexuales el hostigamiento sexual, manoseo, exhibicionismo o intento de violación y violación sexual. http://www.beta.inegi.org.mx/contenidos/proyectos/encotras/enpol/2016/doc/2016_enpol_presentacion_ejecutiva.pdf

[3] http://www.capitalmexico.com.mx/nacional/motines-rinas-penales-2017-mexico/

[4] http://www.animalpolitico.com/2017/10/motin-penal-chiconautla-edomex/


México no hace lo necesario para proteger la labor periodística

Once periodistas han sido asesinados en lo que va de 2017.[1] Se estima que desde el año 2000 hasta la fecha han ocurrido 111 homicidios relacionados con la ocupación informativa de las víctimas: 22 de estos casos acontecieron en la presidencia de Vicente Fox, 48 durante el gobierno de Felipe Calderón, y 38 en la presente administración de Enrique Peña Nieto.[2]

 

Organizaciones como Artículo 19, Reporteros Sin Fronteras (RSF), y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), acentúan que la libertad de prensa en México se encuentra en una situación difícil debido a las numerosas agresiones hacia la seguridad y libertad de los periodistas que merman el pluralismo e independencia de los medios de comunicación en el país.[3]

 

Estas instituciones apuntan que durante este año se han contabilizado aproximadamente 326 atentados a periodistas a lo largo del territorio nacional: 111 amenazas, 66 intimidaciones, 56 ataques físicos o materiales, 28 privaciones de libertad, 24 acosos y hostigamientos, 9 intervenciones de las comunicaciones, 8 ataques a medios de comunicación, 6 intrusiones no autorizadas a instalaciones de medios o domicilios de periodistas, entre otros ataques a nivel nacional.[4]

En la Ciudad de México, se han presentado 79 de los 326 atentados registrados hasta la fecha. Si bien no se ha contabilizado ningún homicidio en lo que va del 2017, sí se han presentado 62 amenazas, 7 intervenciones de comunicaciones, 4 ataques a medios de comunicación, 3 ataques físicos o materiales, 2 intimidaciones, y una intrusión no autorizada.[5]

 

Dichas cifras muestran el escenario de inseguridad en que viven y ejercen su trabajo los comunicadores en México, cuya labor se ha convertido en una profesión de alto riesgo. Esta percepción es compartida por gran parte de los capitalinos que aseveran conocer la situación actual de los periodistas en la capital y en otros estados del país.

En la más reciente encuesta en vivienda realizada por Delphos-NU, entre el 71 y 79% de los entrevistados en la Ciudad de México afirma haberse enterado de los crímenes que han victimizado a periodistas. Esta opinión varía dependiendo del tipo de agresión por la que se pregunte, así como por el cuestionamiento del lugar donde los atentados han ocurrido.

En lo referente a los asesinatos a comunicadores, el 78% de los capitalinos asegura estar enterado de homicidios en otras entidades del país. En menor medida, el 75% dice conocer que en la CDMX también se han presentado este tipo de delitos.

No obstante, esta última opinión no coincide con los conteos de los organismos internacionales, ya que en el último año no ha habido registro de periodistas muertos en la capital.  Es posible que la respuesta de la población esté relacionada con el homicidio del fotoperiodista Rubén Espinosa, cuyo cuerpo fue hallado en una vivienda de la colonia Narvarte a finales de julio de 2015.[6]

En cuanto a secuestros, el porcentaje de conocimiento de los capitalinos no difiere mucho al indagar si estos se han dado en la CDMX (72%) o en otras entidades del país (73%). Ocurre algo similar al preguntar si los ciudadanos se han enterado de la censura de periodistas; el 76% declara que este tipo de ataque a difusores de la información se ha dado en la ciudad, y 72% asegura saber que, al igual que en la CDMX, se censura a periodistas en otros estados.

Cabe mencionar que, se observa una diferencia considerable de 8 puntos porcentuales al examinar las opiniones respecto a las amenazas a comunicadores en la capital (79%), y en otras entidades (71%).

 

Responsables de los crímenes hacia periodistas

Datos de Articulo 19 concluyen que, de los 276 atentados registrados hasta junio de 2017, el 50.7% han sido cometidos por funcionarios públicos, 11.6% por grupos del crimen organizado, mientras que 6.2% acusan a miembros de partidos políticos, 10.1% se han dado por motivos entre particulares, y 21.4% no tienen agresor definido hasta el momento.[7]

Delphos-NU obtuvo respuestas similares al cuestionar a la población por los posibles responsables de los ataques a los periodistas: 26% opina que las autoridades de gobierno son quienes más atentan contra el trabajo de los comunicadores, 14% responsabiliza a la delincuencia organizada, 11% especifica que el narcotráfico es la causante, 1% menciona a los empresarios, y 5% desconoce las razones de las muertes. Cabe destacar que el 37% de los entrevistados considera que no hay un solo autor de los ataques a periodistas, sino que tanto las autoridades, como los grupos del crimen organizado, al igual que los partidos y empresarios, son responsables de los crímenes contra los trabajadores de la comunicación.

Protección e impunidad

En víspera del Día Internacional para Acabar con la Impunidad de Crímenes contra Periodistas (IDEI, por sus siglas en inglés), que se conmemora cada 2 de noviembre desde el año 2013,[8] el Comité para la Protección a Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) informa que este 2017 México ocupa el sexto lugar en el Índice Global de Impunidad.[9]

El informe del CPJ publicado cada año, para no olvidar este tipo de ataques, estima que el puntaje de impunidad del país aumentó 142% durante el último decenio a pesar de no aparecer en el índice durante los 10 años de publicación de este estudio. Asimismo, el índice responsabiliza a los 12 países del ranking, incluyendo a México, de casi el 80% de los asesinatos no resueltos que ocurrieron en todo el mundo de 2007 hasta el 31 de agosto de 2017.[10]

Desde 2012, el incremento de la violencia hacia los comunicadores atrajo la atención de organizaciones internacionales como la UNESCO, quien instó a las autoridades mexicanas a investigar el origen de las agresiones y a tomar medidas que permitieran ejercer la libertad de expresión y de prensa, las cuales son fundamentales para el estado de derecho y la democracia en México.[12]

A juicio de la mayoría de los capitalinos las autoridades no están haciendo lo indispensable para salvaguardar a los comunicadores. En la encuesta CDMX de Delphos-NU, el 82% de la población entrevistada se muestra incrédula ante las acciones de protección al afirmar que el Estado mexicano no está haciendo lo necesario, para garantizar la seguridad de los periodistas en su tarea informativa.

Aunada a la opinión de los capitalinos, la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2017 elaborada por Reporteros Sin Fronteras (RFS), considera que en México se ha hecho poco por frenar las “violaciones a la libertad de informar”, de ahí que ocupe el lugar 147 de 180 en el respeto y procuración de derechos como la libertad de prensa.[13]

Sin embargo, RSF en su reporte destaca que la libertad de prensa podría dar un giro, ya que la edición 2017 de la clasificación mundial revela que las violaciones a la libertad de informar ya no son exclusivas de los regímenes autoritarios y de las dictaduras; cada vez más se multiplican los ataques a periodistas en las democracias poniendo en duda el adecuado funcionamiento de estos regímenes.[14]

Al igual que RSF, el informe 2017 del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) señala que en México han sido asesinados 21 periodistas con “absoluta impunidad en el pasado decenio”, de 2007 a 2017. [15]  El CPJ indica que, si bien se han dado avances como el compromiso del presidente Enrique Peña Nieto de combatir la impunidad por el asesinato de periodistas, también se han presentado retrocesos[16] como los 11 homicidios de periodistas contabilizados en lo que va de este año.

Las cifras de periodistas asesinados y violentados -de alguna u otra forma- son alarmantes, y tanto organizaciones locales como a nivel mundial cuestionan con datos concretos los avances en el cumplimiento de los compromisos, adquiridos por las autoridades mexicanas, de proteger y garantizar la seguridad de los periodistas, así como de combatir la impunidad de los crímenes de los que han sido víctimas.

De continuar con esta situación es posible que no solo el gremio periodístico, la libertad de prensa y el derecho a la información se vean diezmados, sino también la democracia en México, la cual en fechas recientes parece haber desilusionado a toda la población.[17]


contacto@delphos.nu

[1] En lo que va del 2017, Reporteros Sin Fronteras (RSF) han registrado 11 asesinatos de periodistas en México. https://rsf.org/en/barometer?year=2017

[2] Las organizaciones Artículo 19 (Article 19) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) llevan sus propios registros de asesinatos de periodistas, pero la falta de resultados en investigaciones limita la relación directa de algunos homicidios de periodistas con su labor informativa lo que dificulta tener una cifra exacta. Sin embargo, se utilizaron los registros de Artículo 19 porque la información que posee fue obtenida del último informe estadístico de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión, de junio de 2017.  http://froji.mx/amenazas-muerte-e-impunidad-periodismo-mexico y http://www.eluniversal.com.mx/nacion/sociedad/senala-sip-escalada-de-violencia-contra-la-prensa-en-mexico

[3] CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2017 de la Libertad de Prensa | ¿Un gran giro? http://www.rsf-es.org/news/clasificacion-mundial-2017-de-la-libertad-de-prensa-%7C-%C2%BFun-gran-giro/

[4] https://mapa.articulo19.org/#!/principal/2017/nacional

[5] https://mapa.articulo19.org/#!/principal/2017/ciudad-de-mexico

[6] http://www.eluniversal.com.mx/articulo/metropoli/2015/08/1/un-periodista-entre-los-muertos-de-la-narvarte

[7] Primer semestre de 2017: 1.5 agresiones diarias contra periodistas en México. Artículo 19, 17 de agosto de 2017. https://articulo19.org/informesemestral2017/#_ftn1

[8]En memoria de los periodistas franceses asesinados en Malí el 2 de noviembre de 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas, proclamó esa fecha como el «Día Internacional para Acabar con la Impunidad de Crímenes contra Periodistas» (IDEI). https://en.unesco.org/endimpunity-2017/about-international-day-end-impunity | Asesinados a tiros dos periodistas franceses secuestrados en el norte de Malí. El País, 02 de noviembre de 2013. https://elpais.com/internacional/2013/11/02/actualidad/1383414551_209423.html

[9] El Índice Global de Impunidad del CPJ se centra en los países donde asesinan a periodistas y donde los responsables continúan impunes. https://cpj.org/es/2017/10/la-impunidad-por-el-asesinato-de-periodistas.php#more

[10] Ídem.

[12] México: UNESCO condena asesinato de periodista Adrián Silva en Puebla. Centro de noticias ONU, 21 de noviembre de 2012. http://www.un.org/spanish/News/story.asp?NewsID=25034#.UX7ZhaKQWup

[13] http://www.rsf-es.org/news/clasificacion-mundial-2017-de-la-libertad-de-prensa-%7C-%C2%BFun-gran-giro/

[14] CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2017 | ANÁLISIS | El periodismo, debilitado por la erosión democrática. http://www.rsf-es.org/news/clasificacion-mundial-2017-analisis-el-periodismo-debilitado-por-la-erosion-democratica/

[15] Para este índice, el CPJ examinó asesinatos de periodistas que ocurrieron entre el 1 de septiembre de 2007 y el 31 de agosto de 2017 y que permanecen sin resolución. https://cpj.org/killed/americas/mexico/

[16] https://cpj.org/es/2017/10/la-impunidad-por-el-asesinato-de-periodistas.php#more

[17] Desilusiona en México la Democracia.  http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/en-mexico-cae-15-puntos-el-apoyo-a-la-democracia-pasa-de-71-a-56-en-un-ano.html

 

Ejército y Marina mantienen la confianza de los capitalinos

Para el cumplimiento de sus labores, las fuerzas militares en México cuentan con poco menos de 300 mil elementos en activo,[1] además de recibir un gasto equivalente cercano al 1% del PIB nacional, 0.7%, de acuerdo con cifras del Banco Mundial a 2015.[2]

Para este año, el gobierno federal etiquetó un presupuesto de 95,744.90 millones de pesos equivalente al 2.7% del total de gasto público en 2017.[3] En este sentido, el gasto militar se ha mantenido en una proporción constante dentro de los gastos de gobierno; entre el 1.7% y el 3% del gasto nacional.

 

El Ejército mexicano, así como la Armada de México, tienen como principales funciones el resguardo de la soberanía de la nación frente a otras naciones, el garantizar la seguridad interior y auxiliar a la población en casos de emergencia; además de tareas relacionadas con obras sociales.[4]

En términos generales, las instituciones castrenses han mantenido una buena opinión entre la población del país.[5] Tanto la Marina y el Ejército tienen los mayores niveles de confianza. Como se ha hecho mención, su papel no solo se circunscribe a temas de seguridad nacional, sino que también desempeñan tareas en el rubro de protección civil y, en los últimos años, incluso de seguridad pública en varios puntos del país.

En el primer caso, la encuesta de Delphos-NU muestra que en opinión de la población de la CDMX el Ejército está mejor capacitado para auxiliar a la población en caso de algún desastre natural, 71%. El plan de respuesta ante una eventualidad de este tipo es el Plan DN-III-E. El pasado mes de septiembre, durante los sismos que afectaron los estados del centro y sur del país, este plan se desplegó para brindar auxilio a la población afectada.

En segundo lugar, en cuanto a preparación, se considera que el Ejército está capacitado (suma de “muy” o “algo” capacitado) para realizar tareas de seguridad pública, 52%. Desde 2006 a la fecha, las fuerzas armadas han sido utilizadas para apoyar y en ocasiones sustituir a los cuerpos de seguridad civil, aun cuando no cuentan con un marco jurídico que apoye sus labores en este tema.[6]

Paradójicamente, la principal razón por la cual el Ejército se encuentra cumpliendo labores de seguridad estriba en la necesidad de combatir el narcotráfico.[7] En esta dimensión, 39% de la opinión pública en la capital del país considera que el Ejército está capacitado en alguna medida para combatir este problema.

El no contar con un marco jurídico que respalde los trabajos del Ejército en labores de seguridad pública ha detonado controversias debido a su actuación en estas tareas. Entre las principales están las acusaciones por violaciones a los derechos humanos.[8] Al respecto, el 68% de las opiniones consideran que el Ejército está poco o nada capacitado para defender los derechos humanos.

A finales del 2006, el entonces presidente Felipe Calderón dio inicio a la llamada “Guerra contra el narcotráfico”. Desde entonces las fuerzas armadas han dejado los cuarteles para coadyuvar en el combate al mismo. Como parte de este combate al crimen organizado, los patrullajes del Ejército en varios lugares de la zona del valle de México han sido frecuentes.[9]

Con el objeto de conocer el impacto que ha tenido la presencia del Ejército en las calles entre los habitantes de la ciudad, Delphos-NU preguntó sobre la sensación que le causaría a los capitalinos ver la presencia de militares en algunos espacios públicos de la ciudad. En cualquiera de los cuatro escenarios planteados la sensación que sobresale es distinta a la de seguridad. Entre el 55 y 57% de los entrevistados menciona sentir preocupación, miedo e incertidumbre al ver al Ejército en el lugar donde vive, en escuelas, calles, parques u otros espacios públicos.

La Marina y el Ejército, son instituciones cuyo desempeño es de los mejor evaluados en la CDMX durante la situación de emergencia del pasado sismo del 19 de septiembre.[10] Sin embargo, y como muestran los datos de la encuesta, los niveles de confianza en la CDMX de ambas instituciones, independientemente de la situación pasada, son mayores (66% y 62% cada una), le siguen la Iglesia con 40%, y la Policía Federal con 33%.

El papel de las instituciones militares en el país se ha visto trastocado por la situación de seguridad pública que actualmente se vive a lo largo de la República Mexicana. Estos cambios de alguna manera también han impactado la percepción que los ciudadanos tienen sobre ellas y sus labores.

En el caso del Ejército mexicano este es mejor evaluado por su papel en labores de corte social, en este sentido su papel en auxilio a la población ha definido la opinión que la sociedad tiene hacia esta institución. El viraje que se ha dado en las labores de seguridad pública, ha desgastado al Ejército. Este deterioro podría ir creciendo en la medida que su permanencia en las calles se prolongue y no exista un marco jurídico que dé certeza a este tipo de labores.[11]


contacto@delphos.nu

[1] https://www.globalfirepower.com/country-military-strength-detail.asp?country_id=mexico

[2] https://datos.bancomundial.org/indicator/MS.MIL.XPND.GD.ZS?end=2015&locations=MX&start=1990&view=chart&year_high_desc=false

[3] SHCP, Presupuesto de Egresos Federal 2017.

[4]Ley orgánica del Ejército y fuerza aéreas mexicanos, art.1º y 2º; y Ley orgánica de la Armada de México, art. 1º y 2º.

[5] Los mexicanos vistos por sí mismos, “Percepción del Desempeño de las Instituciones de Seguridad y Justicia. Encuesta nacional.”, UNAM, IIJ http://www.losmexicanos.unam.mx/seguridadpublica/index.html

[6] https://www.reporteindigo.com/reporte/seguridad-ejercito-juridico/

[7] http://www.animalpolitico.com/diez-de-guerra/presentacion.html

[8] https://elpais.com/internacional/2017/04/26/mexico/1493167782_990627.html

[9] http://www.alcaldesdemexico.com/notas-principales/ejercito-marina-y-gendarmeria-vigilaran-25-municipios-del-estado-de-mexico/

[10] https://delphos.nu/un-mes-despues-del-sismo/

[11] http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/seguira-el-desgaste-del-ejercito.html


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