Innecesaria La Reforma Política de la Ciudad de México: 73% de capitalinos
Innecesaria La Reforma Política de la Ciudad de México: 73% de capitalinosEl pasado miércoles 20 de enero la Comisión Permanente declaró constitucional la Reforma Política del Distrito Federal, después de haber sido aprobada, hasta ese momento, por 23 Congresos Locales. De esta manera la Ciudad de México, y el Régimen político federal viven una de sus transformaciones más importantes en los últimos años en materia política.
El tema de una reforma para la Ciudad de México no es nuevo. Por lo menos desde 1997 han sido presentadas diversas iniciativas al respecto, de acuerdo con el sitio http://www.reformapolitica.df.gob.mx/.
Las votaciones al dictamen que derivaron en la reciente reforma política provienen del 28 de abril de 2015, cuando la LXII Legislatura del Congreso de la Unión en el Senado aprobó el Dictamen, no obstante, éste no fue discutido en la Cámara de Diputados durante ese mismo período, que finalizó el 30 de abril.
Fue hasta el pasado mes de diciembre de 2015 cuando se volvió a discutir el tema de una reforma al Régimen político de la Capital del país. En esta ocasión, la LXIII Legislatura en ambas Cámaras aprobó la reforma y dio paso para que los Congresos Locales la sometieran a votación. En este sentido Delphos llevó a cabo una encuesta en vivienda dentro de la Ciudad de México, con el objetivo de saber qué tan informados están los capitalinos en este tema y su opinión al respecto.
Al respecto un 66% de los capitalinos dice haber escuchado hablar acerca de la Reforma Política del Distrito Federal; mientras que un 32 % afirmó lo contrario.
Uno de los cambios más importantes tiene que ver con la desaparición de las Delegaciones Políticas, las cuales serán sustituidas por Demarcaciones Territoriales de la Ciudad, con la posibilidad de que el número de demarcaciones pueda cambiar. Con esta modificación desaparecerá la figura actual de Delegado, y en su lugar se establecerá la figura de Alcalde. Adicionalmente, se integran las figuras de Consejos Ciudadanos para cada Demarcación Territorial, que se conformarán por un número de entre 10 a 15 Concejales. En conjunto, Alcaldes y Concejales conformarán las llamadas Alcaldías.
Las Alcaldías serán electas de manera directa por un período de 3 años, de manera similar a como se integran los Ayuntamientos en los demás estados; sin embargo, diversas atribuciones que poseen los Cabildos en los municipios no las tendrán, como lo son: recaudación de impuesto predial y mando policial, entre otros.
Con este preámbulo Delphos preguntó a los capitalinos si consideraban que con estos cambios el gobierno de la ciudad, así como el de las nuevas Demarcaciones Territoriales, mejorarían. En este sentido predominó un escepticismo, ya que un 45% de la población dijo que las cosas seguirán igual; mientras que quienes dijeron que las cosas empeorarían representan un 40%. Quedando sólo con un 12%, aquellos que consideraron que los cambios ayudarán a mejorar el desempeño del gobierno capitalino y de las Demarcaciones.
Otra de las modificaciones que más se ha retomado en los medios es el cambio al estatus jurídico de la ciudad. Con la reforma, la capital del país deja de ser un Distrito Federal y pasa a ser una Entidad Federativa con Autonomía Constitucional, llamada Ciudad de México; misma que sin llegar a ser igual a un estado federado, como los 31 que integran los Estados Unidos Mexicanos, es muy parecida a estos.
Con esta información Delphos preguntó “¿Qué tan necesaria o innecesaria considera usted que es la reforma política del DF?” donde el 73% de los capitalinos consideró innecesaria la reforma; mientras que sólo un 23% la consideró necesaria.
Dada la profundidad e importancia, así como las repercusiones que tendrán en la vida de los capitalinos estos cambios, Delphos preguntó acerca de la importancia que tiene para los habitantes este tema. En este sentido, las opiniones se encuentran equilibradas pues mientras que un 30% manifestó que este tema no tiene importancia para ellos, un 35% y 27% dijeron que esto les genera poca y mucha importancia respectivamente.
La reforma política de la ciudad ha sido escuchada entre un 66% de los capitalinos, pese a ser un tema con un alto grado de complejidad. El nuevo estatus jurídico que adquiere la capital del país, y todo lo que esto conlleva, resulta novedoso, pues sin adquirir la calidad de un estado tampoco es más un Distrito Federal.
Los cambios adoptados impactarán no sólo el Régimen Local y Federal, sino que, además, repercutirán de manera sensible en la vida de los ciudadanos y en su relación con las autoridades y la misma Federación. No obstante, la mayoría de la población de la ciudad opina que una reforma como esta no es necesaria; además de considerar que el gobierno de la ciudad seguirá igual o, en su defecto, empeorará.
Uno de los próximos retos a enfrentar con esta reforma es la conformación del poder Constituyente de la Ciudad, aquí habrá una ventana de oportunidad para la participación política como pocas, por lo que cabría esperar un interés de los habitantes en la reforma política. Sin embargo, únicamente menos de un cuarto de los capitalinos dice estar muy interesado en el tema.
De esta manera, queda claro que pese a que la reforma política es un tema de gran importancia, también lo es de gran complejidad, aunque hasta el momento esto no es suficiente para despertar el entusiasmo en la mayoría de los capitalinos.
Fuentes:
http://www.excelsior.com.mx/comunidad/2016/01/16/1069230
http://www.forbes.com.mx/reforma-politica-el-adios-al-distrito-federal/
http://eleconomista.com.mx/sociedad/2015/12/10/df-paso-lograr-su-autonomia
Nuevo Reglamento de Tránsito: Capitalinos prefieren a policías sobre fotomultas
Nuevo Reglamento de Tránsito: Capitalinos prefieren a policías sobre fotomultas A partir del 15 de diciembre de 2015 entró en vigor el nuevo reglamento de tránsito para la Ciudad de México. A diferencia del anterior, éste sólo tendrá vigencia en la capital del país,[1] por lo que deberá ser observado en todo momento por peatones, conductores, pasajeros y propietarios de cualquier tipo de vehículo que circulen en la ciudad, independientemente del lugar en el que esté matriculado el vehículo. Pese a que peatones y ciclistas pueden ser amonestados verbalmente de ser el caso, las sanciones económicas por incumplir con alguna de las disposiciones del reglamento, hasta el momento, sólo aplican a conductores de vehículos motorizados. Por tal motivo Delphos llevó a cabo una encuesta en la ahora llamada Ciudad de México para conocer la opinión de los capitalinos al respecto. A continuación analizaremos las opiniones de los habitantes de la ciudad de México, la mayoría de los entrevistados (72%) dijeron no tener ni automóvil, ni motocicleta; mientras que casi una cuarta parte de la población (24%) afirmó contar con algún vehículo de este tipo.
Entre la población que dijo contar con algún tipo de vehículo motorizado, Delphos preguntó si tenían conocimiento de la entrada en vigor del nuevo reglamento de tránsito. En este sentido, el reglamento es ampliamente conocido entre los conductores con un 72%, por sólo un 28% que dijeron no tener conocimiento del mismo.
El Gobierno de la Ciudad manifiesta que el objetivo del nuevo reglamento es reducir a cero las muertes por accidentes viales, además de ser un programa de seguridad vial y concientización que sirva para que la gente tenga una mejor cultura vial, respete las señales e indicaciones, además de reducir las infracciones viales.[1]
Por lo anterior Delphos preguntó a quienes dijeron contar con automóvil u otro tipo de vehículo motorizado respecto a los rubros que podrían mejorar con la entrada en vigor de estas nuevas disposiciones. En este sentido, la mayoría coincide con los objetivos del gobierno de la ciudad, pues un 67% y 66% consideran que la cultura vial y la movilidad, respectivamente, serán los rubros que tendrán las principales mejorías; seguidos por la seguridad de los ciclistas y seguridad vial con un 63% y 61%. Poco más de la mitad (53%) piensa que mejorará el tránsito. Por otro lado, el combate a la corrupción genera una expectativa de mejora más limitada, sólo un 44%; mientras que en el tema del servicio de transporte público predomina un escepticismo, con un 51% que opina que éste seguirá igual.
[1] http://www.milenio.com/region/Nuevo-Reglamento-Transito-recaudar-multas-DF-peatones-cicilistas-automovilistas_0_643735643.html
En las primeras semanas de vigencia del nuevo reglamento, algunas voces han manifestado su inconformidad; grupos de ciudadanos y Morena han manifestado la intención de tomar medidas legales para frenar su aplicación, pues desde su punto de vista se pone más énfasis en las multas que en la educación vial, por lo que éste no cumpliría con lo que debería ser su objetivo principal. En razón de esto, Delphos preguntó sobre quiénes serían los principales beneficiarios en la implementación del reglamento.
Los números dejan ver que los mayores porcentajes se les adjudican a los automovilistas, 25% y peatones 22%. Mientras que motociclistas y empresarios con un 8%, los policías son considerados como los menos beneficiados.
Un tema polémico desde la entrada en vigor del reglamento ha sido el sistema de fotomultas, concesionado a la iniciativa privada. La empresa, encargada de la operación de cámaras, impresión y envío de boletas de sanción a los domicilios, ha sido cuestionada por diversos sectores de la sociedad, quienes consideran que el gobierno delega sus funciones a particulares, además de incentivar el levantamiento de sanciones económicas en contra de los automovilistas a cambio de una ganancia económica. Diversos medios han retomado quejas de conductores en contra de este servicio.[1]
Por lo anterior Delphos preguntó sobre a quién se preferiría que levante una infracción de ser el caso. La mayoría dijo preferir a un agente de tránsito sobre una máquina (fotomulta), 71% y 28% respectivamente. Con lo cual, hay un gran rechazo hacia el nuevo esquema de multas implementado a raíz del nuevo reglamento.
[1] http://www.animalpolitico.com/2016/01/fotomultas-vencidas-y-poco-nitidas-las-quejas-de-los-conductores-se-duplican/
Durante los últimos años el tema del tránsito en la ciudad ha ido ganando espacio en la opinión pública. El aumento del parque vehicular, las condiciones de la infraestructura orientada a la movilidad, el transporte público, entre otros factores; han derivado en una problemática de movilidad en la capital, que ha buscado atenderse dando un nuevo ordenamiento en este rubro. No obstante, en este nuevo escenario se han agregado nuevos actores, como la iniciativa privada con el tema de las fotomultas, además de reconocer a los que ya formaban parte en la discusión, como es el caso de los ciclistas.
Resulta importante dar seguimiento a las opiniones de los capitalinos, pues aún es muy pronto para poder establecer una tendencia al respecto, así como para evaluar el impacto en la vida diaria de la ciudad. Por lo pronto, las expectativas de un cambio son favorables, habrá que estar pendientes sobre la evolución a mediano plazo de estas opiniones.
[1] http://data.eluniversal.com.mx/reglamento-transito/
NAICM: Entre terrenos, consultas y proyectos
El pasado martes 1 de septiembre el Gobierno Federal anunció la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), con el fin de dar solución a la saturación de despegue y aterrizaje en el Aeropuerto Benito Juárez. La construcción del NAICM está contemplada exactamente sobre la Zona Federal Lago de Texcoco (ZFLT), a 10 km del actual, por lo que necesariamente éste tendrá que dejar de operar una vez que entre en funcionamiento el nuevo.
Los terrenos que comprenden al actual aeropuerto tienen una extensión territorial de 746 hectáreas, extensión equivalente al total de Ciudad Universitaria (730 ha), el Bosque de Chapultepec (647.5 ha), o dos veces el Central Park de Nueva York (320 ha). Por lo que el uso futuro de esos terrenos representa una gran oportunidad para transformar el entorno urbano, económico y de convivencia en la ciudad y zonas colindantes del oriente del Valle de México.
La decisión que se tome respecto al futuro del terreno involucra varios ejes, uno de ellos es el jurídico, pues el terreno si bien se encuentra dentro de la Ciudad de México es Federal. Ante esto en Delphos nos dimos a la tarea de conocer la opinión de la población del Distrito Federal sobre el tema (500 encuestas en vivienda, cara a cara entre el 10 y 16 de octubre de 2015).
De acuerdo con el estudio podemos observar que las opiniones se encuentran divididas respecto a quién debe tomar las decisiones sobre el futuro del terreno, el 48% de los habitantes del Distrito Federal considera que debe ser el Gobierno Federal el encargado de decidir el uso; sin embargo el 45% de los capitalinos considera que es una decisión que le compete al Gobierno de la Ciudad.
Tipo de uso
Uno de los aspectos más importantes del debate se ha circunscrito en torno al uso que se le debe dar al terreno una vez desocupado. Las propuestas son varias y comprenden desde ser una fuente de ingresos que permitan, en caso de ser necesario, cubrir los costos económicos del NAICM; hasta darle un uso de suelo habitacional; pasando por la creación de un Polo Ecológico; o la creación de un corredor económico-industrial.
La encuesta levantada por Delphos muestra que al 33% de los capitalinos les gustaría que el uso de los terrenos estuviera enfocado a la creación de una zona económica que genere empleos; seguida por un porcentaje no muy alejado (28%) que preferiría la creación de un Polo ecológico.
El Gobierno de la Ciudad sostiene que el terreno que ocupa el AICM por sus características sociales, geográficas y de extensión, es una oportunidad para redefinir los patrones de planeación, desarrollo y cohesión de toda la ciudad, sin embargo, ha manifestado que cualquier decisión que se tome deberá considerar la opinión de la ciudadanía.
En este sentido Delphos preguntó a los habitantes del DF sobre la importancia de que se consulte a la ciudadanía sobre cualquier decisión que se tome en este tema. La mayoría de los capitalinos (78%) lo consideró “muy importante o importante” que se tome en cuenta su opinión.
Interés por participar
A través del Consejo Económico y Social de la Ciudad se ha convocado a una serie de 39 mesas de diálogo con los vecinos y autoridades de las delegaciones Venustiano Carranza, Gustavo A. Madero e Iztacalco; además de la organización de dos foros internacionales, con el objeto de conocer opiniones, proyectos, ideas y experiencias internacionales sobre el tema.
Como resultado de esta serie de ejercicios el Gobierno de la Ciudad tiene planeado presentar un documento denominado “Opinión de la Ciudad”, el cual será presentado en febrero de 2016. En adición a lo anterior, el Gobierno de la Ciudad y el Gobierno Federal coinciden en llevar a cabo una consulta entre los habitantes de la capital.
Al respecto el estudio realizado por Delphos muestra que el 65% de los capitalinos estaría dispuesto a participar en un ejercicio de consulta referente al tema del terreno del AICM; mientras que el 31% estaría poco o nada interesado en participar.
El futuro de este terreno representará un punto de debate importante entre gobiernos, políticos y ciudadanos. Mientras que no queda claro para los ciudadanos qué instancia de gobierno (Federal o DF) se deba encargar del proyecto, se hace obvio que la ciudadanía considera que las autoridades deben tomar en cuenta sus puntos de vista.
Los proyectos que se acepten para el nuevo uso del terreno en cuestión, deben obedecer directamente a las necesidades ciudadanas, son los capitalinos del oriente quienes no han tenido oportunidades de desarrollo como los habitantes del poniente de la Ciudad de México.
El debate sobre el uso de la marihuana
Desde hace ya algunos años el tema de las drogas ilegales ha cobrado una gran relevancia a nivel hemisférico. México no ha sido ajeno a esta discusión y desde hace tiempo en el país se ha abordado el tema en los principales espacios de deliberación política.
Una de las principales vertientes del debate gira en torno al modelo de políticas adoptadas para atender el problema de consumo de drogas. Existe un consenso de expertos respecto a la necesidad de cambiar el enfoque penal predominante por uno de salud pública con un enfoque social.[1]
En este sentido, Delphos llevó a cabo una encuesta en el Distrito Federal para conocer la opinión de los habitantes sobre cómo se debería tratar a los consumidores de drogas. Una amplia mayoría estaría de acuerdo con un enfoque de salud pública, pues considera que los usuarios de sustancias ilícitas deberían recibir un tratamiento a través de instituciones de salud; mientras que sólo un 9% estaría de acuerdo con un enfoque punitivo, al considerar que estas personas deberían ser encarceladas.
Dentro de las líneas de discusión en las que se ha desenvuelto el debate del uso de drogas, la marihuana ha ocupado un lugar importante. De las sustancias consideradas como ilegales, la posesión de marihuana es permitida en una cantidad máxima de 5 gramos, siempre y cuando su consumo sea personal e inmediato de acuerdo con la Ley General de Salud.
Respecto al tema, Delphos preguntó, quiénes deberían ser castigados con penas de cárcel y quiénes no. Los ciudadanos del DF consideran que no se debería encarcelar a los consumidores de la marihuana (70%) ni a quienes poseen cantidades pequeñas de la sustancia (69%). Sin embargo, la desaprobación es muy grande hacia quienes venden marihuana, pues se considera que esta población sí debería ser castigada con penas de cárcel (79%).
La marihuana ha sido un tópico que refleja la discusión en torno a las políticas de drogas. En este contexto en México el próximo 4 de noviembre la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), llevará a cabo un debate en el cuál se discutirá el proyecto del ministro Arturo Zaldívar para despenalizar el cultivo, transporte y uso de la marihuana con fines lúdicos y recreativos, argumentando que su prohibición está en contra del libre desarrollo de la personalidad; sin embargo, el proyecto no alienta la comercialización.
La discusión del proyecto ha causado gran expectativa, además de que los principales partidos políticos, así como el Jefe de Gobierno han manifestado la necesidad de llevar a cabo un debate serio sobre los casos en los cuales la legalización de la marihuana podría ser permitida.
Al respecto el estudio de Delphos, muestra que hay una opinión dividida respecto a la legalización de la marihuana. En un primer momento un 52% considera que no debería legalizarse.
El porcentaje de aversión se eleva si la legalización se plantea con fines recreativos. En este caso 73% de los habitantes del Distrito Federal no estaría de acuerdo.
No obstante lo anterior, la opinión negativa de la gente al respecto se revierte cuando se considera su legalización con fines terapéuticos o medicinales, pues un 55% estaría de acuerdo con ello.
Una de las principales preocupaciones del cambio en la política de combate a las drogas es la facilidad en el acceso que la población pueda tener a éstas. Al respecto el estudio de Delphos muestra que la mayoría de la población del Distrito Federal considera que no hay un control efectivo del tráfico de drogas ilícitas (89%). Además, la mayoría opina que actualmente no se ha logrado prevenir el consumo de drogas en los jóvenes (87%).
En general, los capitalinos están en contra de la legalización de la sustancia si no es para usos medicinales. No obstante podemos ver que la mayoría de los ciudadanos considera que debe haber un cambio respecto a las políticas punitivas para los consumidores de la marihuana. Esto tendría un alto impacto, ya que bajaría de forma significativa la población carcelaria y se evitaría la convivencia de un consumidor de marihuana con el crimen organizado.
Quienes están a favor del uso libre de la marihuana sostienen que las personas que están en contra basan sus opiniones en un prejuicio moral y no en estudios científicos. Asimismo, argumentan que esta regulación evitaría que los consumidores tengan contacto con el crimen al conseguir la sustancia, y se eliminaría una fuente importante de violencia que surge desde la lucha por el control de venta del narcomenudeo.
El debate sobre la legalización de la marihuana implica la consideración de muchos factores complejos que afectan a la sociedad. Lo que queda claro en este tema polémico es que los políticos y gobernantes no pueden esperar un cambio en la opinión pública para impulsar nuevas políticas de salud, hoy más que nunca se vuelve necesaria la presencia de políticos visionarios con argumentos objetivos basados en hechos científicos.
Independientemente del resultado, tenemos confianza de que México podrá servirse de su experiencia para poder presentarse como líder de avanzada en la próxima sesión especial sobre drogas de Naciones Unidas, UNGASS 2016 a celebrarse el próximo abril.
[1]El problema de drogas en las Américas, Secretaría General, OEA, 2013.
Pérez Correa, Catalina; Youngers Coletta (Ed.); En busca de los derechos: usuarios de drogas y las respuestas estatales en América Latina; Colectivo de Estudios de Drogas y Derecho/CIDE; México; 2014.
Presupuesto Participativo 2016 en el Distrito Federal
El próximo domingo 8 de noviembre se llevará a cabo la consulta ciudadana sobre el Presupuesto Participativo[1] mediante la vía tradicional que implica la instalación de mesas receptoras de opinión en más de 1,700 puntos estratégicos en el Distrito Federal. Asimismo inició la consulta vía internet el viernes pasado para ser concluida el 4 de noviembre. En esta consulta los capitalinos decidirán en qué proyectos específicos deben aplicarse los recursos destinados para 2016 por el Gobierno de la Ciudad de México.
De acuerdo a la encuesta de Delphos llevada a cabo en 500 viviendas del Distrito Federal entre el 10 y 16 de octubre de 2015, sólo el 38% de los capitalinos tenía conocimiento acerca de la realización de esta consulta, mientras que el 58% lo desconocía.
Del 38% enterado sobre la realización de la consulta, únicamente el 36% sabía la fecha exacta en la cual se llevará a cabo la consulta, lo cual equivale a un 13% de la población total.
Se observa que el 54% de la población en general desea que el recurso del presupuesto participativo se invierta en sus delegaciones dentro de seis áreas. El interés principal de los ciudadanos se concentra en el mejoramiento de la seguridad pública (13%), seguido por la inversión en el fomento de la cultura (9%). De igual manera, los capitalinos se preocupan por la inversión en áreas recreativas (8%), en el apoyo de personas de discapacidad (8%) y de adultos mayores (8%), así como en la inyección financiera a los servicios de salud (8%).
Si englobamos todas las áreas de interés en cuatro categorías, podemos resumir lo siguiente: el 34% de los Defeños piensan que se debe invertir en servicios públicos (donde destacan la seguridad y los servicios de salud). El 28% de la población capitalina busca que se asignen los recursos a cultura y recreación y el 21% considera de gran importancia financiar programas de asistencia social para personas con necesidades especiales, ya sean por discapacidad o edad.
Segmentando las respuestas por grupos de edad podemos observar que la inversión a la seguridad pública se encuentra en primer o segundo lugar de importancia en todos los grupos. Además, el grupo de los más jóvenes (18 a 25 años) busca sobre todo cultura y recreación, mientras que en los dos segmentos de edad que le siguen (26 a 35 años y 36 a 45 años) empieza un interés por la inversión en la asistencia social.
En el grupo de 46 a 55 años observamos que existe una preocupación por los servicios de salud y en los adultos mayores de 56 años el foco de interés se vierte sobre los programas para adultos mayores.
El ejercicio del Presupuesto Participativo representa un paso importante para regresarle a la población el poder de decisión sobre el destino de los recursos disponibles para el mejoramiento de sus vidas cotidianas.
De acuerdo al estudio realizado por Delphos, el presupuesto participativo debe considerar la satisfacción ciudadana de tres necesidades: La seguridad pública, la seguridad social y la cultura.
Este ejercicio democrático nos pone a prueba una vez más como ciudadanos, ya existe una fuerte estructura institucional, un organizador neutral, así como información en los medios de comunicación; lo que aún debe fortalecerse es la participación ciudadana y la corresponsabilidad con nuestras autoridades.
[1] BOLETÍN DE PRENSA/IEDF/UTCSTyPDP 226 URL: http://www.iedf.org.mx/index.php/boletines-y-comunicados/3422-realiza-iedf-encuentro-con-jovenes-para-escuchar-sus-proyectos-para-la-aplicacion-del-presupuesto-participativo-2016 Fecha de consulta 25/10/15
El Espacio Público en la Ciudad de México
El espacio público es un componente fundamental para la organización de la vida colectiva, es parte de la imagen e identidad de una ciudad, es un indicador que muestra la calidad de vida que disfrutan sus ciudadanos, así como la labor de su gobierno.
Este espacio de uso común puede cumplir diferentes funciones dependiendo el estilo que le quiera imprimir cada gobierno y la apropiación misma de los ciudadanos, por tal motivo es importante conocer cuáles son las características que debe tener el espacio público en la ciudad de acuerdo a las necesidades de la población.
Con el fin de contribuir al debate público sobre los espacios públicos de nueva creación en la ciudad de México, Delphos realizó 500 encuestas en vivienda, cara a cara en el Distrito Federal entre el 10 y 16 de octubre de 2015, esperamos que los hallazgos que a continuación se enuncian puedan abonar a una mejor toma de decisiones de las autoridades y los ciudadanos en conjunto.
Referente al aumento o la disminución en la ciudad, podemos observar una opinión dividida, por un lado existe la percepción de que los espacios públicos han aumentado (38%), no obstante otra parte opina que siguen igual (35%) mientras que un cuarto de la población (24%) piensa que han disminuido.
Probablemente esto se puede explicar con la diferencia de obras realizadas en distintas delegaciones en lo últimos años.
Características del espacio públicoPlanear, diseñar, normar, emitir opinión, ejecutar y supervisar las obras públicas, es papel de las autoridades de la ciudad. Por lo cual se deben conocer las opiniones y necesidades de la población, en relación a los beneficios que estas áreas y vías ofrecen.
La característica más mencionada se refiere al acceso gratuito (70%), aunque existe también mucho interés por foros de entretenimiento comerciales (62%) que implican un costo.
Podemos observar que los capitalinos buscan aspectos tangibles y prácticos que influyen de forma directa en la calidad de vida, como son la recreación (68%) y la convivencia (58%). En contraste, existe poco interés por los beneficios abstractos o no inmediatos, que ofrecen el fomento de identidad (33%) y orgullo (27%) en el espacio público.
Características que se atribuyen al espacio público por grupos de edadEn general podemos señalar que todos los grupos buscan recreación, la cual parece estar ligada a los foros de entretenimiento (como cines, teatros, salas de conciertos, etc.).
La gratuidad tiene mayor importancia en los segmentos más jóvenes, mientras que disminuye claramente su mención en los grupos a partir de los 46 años.
Otro aspecto que pierde importancia en los grupos conforme aumenta la edad es la movilidad, en los grupos de 18 a 25 años y 26 a 35 años es mencionado por el 59% y 52% respectivamente, mientras que en el grupo de adultos mayores de 56 años solo es mencionado por el 31%.
Las características de estimulación de la economía local, locales comerciales, orgullo e identidad se comportan de manera parecida. Se vuelve notorio un patrón donde observamos que estas características del espacio público pierden importancia en los grupos de mayor edad.
Por lo tanto podemos concluir que a mayor edad existen menos exigencias al espacio público. La pregunta que queda abierta es, si esto se debe a que realmente las necesidades y exigencias de la población bajan conforme aumenta la edad; o si estamos observando un fenómeno generacional donde los más jóvenes tienen exigencias nuevas y más definidas sobre qué les debe de brindar el espacio público.
Preferencias para el espacio público por clase socialAl segmentar las características más mencionadas encontramos que aquellos que se auto perciben como clase media-baja dan más importancia a las características culturales y al fomento de orgullo en el espacio público.
Los que se perciben como clase media-media mencionan notablemente más factores que debe satisfacer el espacio público, los cuales podemos resumir principalmente en lugares de entretenimiento comerciales sin importar que implique un gasto.
Los proyectos públicos que cubren en gran medida las necesidades de la clase media-media, media–alta o alta corren el riesgo de generar un ambiente de exclusión para las clases de menor poder adquisitivo. El efecto puede fomentar mayor desigualdad entre los ciudadanos en vez de una tendencia inclusiva que desvanece las líneas de clases y categorías que han dominado nuestra sociedad.
El espacio público debe concentrar la heterogeneidad social, se requieren espacios de encuentro y contacto, tangibles o intangibles que permitan reconstruir la unidad en la diversidad, donde se promueva la convivencia entre poblaciones con diferentes características.
Como ejemplo de un espacio integrativo podemos citar a la Cineteca Nacional, que reúne a partir de su oferta cultural a precios accesibles, un público heterogéneo de todas las edades, clases sociales, modas y formas de vida, que logran convivir en armonía en este espacio semipúblico dentro de la ciudad.
Parece que la discusión no debiera girar en torno a los conceptos público, semipúblico o privado sino qué tanto los diferentes proyectos integran las necesidades e intereses de todos los segmentos de la población.
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